Trabajo

La pérdida de audición no tratada tiene un coste en la UE de 178.000 millones al año

Este 3 de marzo se celebra el Día Internacional de la Audición. En toda la Unión Europea son 52 millones las personas que afirman sufrir pérdida de audición. Según los expertos los costes de no tratar esta pérdida de audición ascienden a 178.000 millones de euros al año. En todo el mundo llegan a 750.000 mil dólares al año.

Afecta a un colectivo muy numeroso y tiene un gran impacto en la vida cotidiana. Pero su prevención y tratamiento resultan una inversión social. Los estudios indican que entre el 10 y el 12% de adultos declaran en la UE tener pérdida de audición.

Para prevenir la pérdida de audición resulta vital la protección contra el ruido, tanto en el lugar de trabajo como en los ratos de ocio. Entre las consecuencias de que no haya tratamiento se encuentra el aumento en los costes sanitarios, por depresión o deterioro cognitivo. También hay que citar los costes sociales como las dificultades para comunicarse y el aislamiento social.


Otra víctima de la música

Midge Ure se une a la lista de músicos que sufren pérdida de audición provocada por su carrera artística, como Luis Miguel, Brian Johnson, Pete Townshend, Eric Clapton, Ozzy Osbourne, Grimes, Phil Collins o Chris Martin.

Las bandas en las que Ure ejerció como líder, Ultravox y Visage, forman parte de la historia del pop. Aún permanece en activo, pero el músico escocés padece pérdida de audición y tinnitus. Él mismo ha reconocido que el constante pitido en sus oídos le acompaña a todos los lugares. También ha explicado que cuando acude a restaurantes le resulta difícil comunicarse si existe ruido de fondo.

No quiere que los problemas auditivos que le hacen más difícil su vida diaria afecten a su música y sigue empeñado en dar conciertos. Para limitar los daños, Midge Ure usa tapones hechos a medida con los que puede escuchar durante las actuaciones.

Atrás quedaron muchos momentos irrepetibles. Pero un día, mientras grababa en el estudio, se percató de que la existencia de un pitido en los oídos. Ya nunca se fue. Él sigue tocando, a pesar de su tinnitus. Y avisa que mientras tenga buena salud no se retirará.

Los riesgos no son exclusivos de los músicos. El peligro para los asistentes a un concierto comienza a partir de los 85 dB. La exposición prolongada a altos niveles de ruido causa lesiones que afectan a la audición. Hay dos maneras de frenar el peligro: el uso de tapones y alejarse de la fuente sonora. Separarse de los altavoces es un buen consejo. Por ejemplo, los empleados de discotecas ya utilizan para reducir el impacto de la música alta. La música es una delicia, pero su manera de escucharla puede dejar lesiones irreversibles. En la Fundación Oír Es Clave puedes encontrar medios para proteger tu audición.


El 40% de los músicos de orquesta tienen discapacidad auditiva

La música es alimento para el alma. Pero los estudios nos advierten de los riesgos que sufren aquellos que la interpretan. Una reciente investigación sobre una de las mejores orquestas de música clásica en Noruega ha puesto en evidencia unos datos demoledores: el 43,6% de los músicos tienen problemas auditivos. No se quedan ahí las cifras. El 76,9% de los músicos experimenta tinnitus de distintas frecuencias. El peligro no está sólo en el rock. También la música clásica esconde su lado oscuro.

El autor del estudio, Magne Nyvoll Temte, de la Universidad de Oslo (Noruega), explica que los músicos de orquesta ensayan muchas horas al día a niveles que exceden los 85 decibelios. Aunque esta investigación en concreto no se paró en analizar qué instrumentos provocan más riesgos de pérdida de audición, estar situado delante de instrumentos de viento o percusión aumenta el peligro.

Padecer discapacidad auditiva puede alejar a los músicos de ejercer adecuadamente su carrera profesional. Otro aspecto que señala el estudio es que el 82,1% de los participantes sufren dolor después de actuar con la orquesta y el 76,9% mostraba sensibilidad al sonido. Aunque los músicos son conscientes de que el ruido provoca pérdida de audición, prácticamente no usan tapones para protegerse los oídos. Hay que tener en cuenta además que la pérdida de audición progresiva no tiene cura alguna.


Castellón, en apoyo de la integración del sordo

El Ayuntamiento de Castellón ha aprobado en el pleno del mes de noviembre una declaración, iniciativa del Grupo Municipal Socialista, en la que se apoya el manifiesto de la Federación de Asociaciones por la Integración del Sordo en la Comunidad Valenciana HELIX.

El Consistorio se suma así al manifiesto, que defiende la necesidad de poner al alcance de niños y jóvenes con discapacidad auditiva todos los recursos que ofrecen la medicina, tecnología y la educación. Gracias a esas herramientas, estas personas pueden ser ciudadanos en igualdad de condiciones, con una vida normalizada, autónoma e independiente y con una participación activa en la sociedad.

Los avances han permitido que en la actualidad las personas sordas puedan acceder al entorno sonoro desde tempranas edades, de una manera más natural que en las anteriores generaciones. Recuerda el texto aprobado que las medidas de actuación son diagnóstico precoz y atención logopédica temprana especializada, formación del profesorado y dotación de recursos y accesibilidad a la información y a la comunicación.

La declaración concluye afirmando que “todas estas medidas son elementos indispensables que tienen que estar incorporados e integrados en una sociedad del bienestar madura en la que las personas sordas quieren y tienen que participar con pleno derecho”. Bien por la iniciativa. Sólo esperamos que no quede en papel mojado.


El ruido va contra la productividad

El ruido en el trabajo distrae y hace decaer la productividad. Según un estudio elaborado por la empresa Jabra, compañía especializada en tecnología de audio, el 35% de los empleados sufren interrupciones en su desempeño a causa de los compañeros que tienen a su alrededor. La dinámica de las empresas no ayuda. Los espacios abiertos donde se acumula un gran número de trabajadores dificultan el silencio. Existen distintas aplicaciones que sirven para conocer el nivel de ruido en una empresa.

Según un reciente estudio del Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), los trabajadores expuestos a ruido ocupacional tienen cinco veces más riesgo de padecer problemas auditivos y tinnitus. NIOSH es la agencia federal estadounidense que realiza investigaciones y recomendaciones para prevenir lesiones, enfermedades y muertes en el entorno laboral.

Tras estudiar las dificultades auditivas y tinnitus en varias industrias del país, se llegó a la conclusión de que los empleados en contacto con el ruido sufrían las consecuencias: el 23% presentaba dificultades auditivas, el 15% tenía tinnitus/acúfenos y el 9% ambas afecciones.

Sin embargo, entre aquellos que no habían sufrido la exposición al ruido, solamente el 7% tenía problemas auditivos, el 5% padecía tinnitus y el 2% las dos. Los trabajadores del sector agrícola, forestal, pesquero y de caza presentaban un riesgo mayor de dificultades auditivas y acúfenos. También hay que añadir los trabajadores de fábricas de producción. En cambio, en el sector de la venta el riesgo es bastante menor. Este informe cifra en 22 millones de trabajadores los afectados en Estados Unidos por los perjuicios del ruido.

La pérdida de audición puede ocasionar accidentes laborales, pues estos empleados tienen dificultad para localizar el sonido e incluso de darse cuenta de las posibles señales de advertencia.


¿Cuáles son los tres factores de más riesgo para la pérdida de audición?

Son estos tiempos modernos de los que ya hablaba Charles Chaplin los que nos llevan deprisa, deprisa, tal vez a ninguna parte. El trabajo, el estilo de vida y nuestras actividades de ocio figuran entre los grandes peligros que pueden ocasionar pérdida de audición.

El trabajo

El llamado ruido ocupacional provoca en los trabajadores más expuestos hasta cinco veces más riesgos de padecer problemas auditivos y tinnitus. Pero hay profesiones que se llevan la palma, como el personal que trabaja en un aeropuerto en el control de tierra: el ruido de los aviones al despegar y aterrizar puede llegar a 140 dB. Otros empleos de riesgo por el uso de maquinaria pesada e instrumentos eléctricos son los mineros, los obreros de la construcción y los carpinteros. Y una ocupación en la que nunca pensamos y para los que tener y mantener una buena audición es fundamental, los músicos.

Estilo de vida

Los hábitos sociales y el estilo de vida inciden en la capacidad de oír. Por ejemplo, el sobrepeso en un adulto limita la escucha de sonidos de altas frecuencias. Pero hay otras malas costumbres, poco saludables, que influyen: el consumo de tabaco y alcohol. Según un estudio, los fumadores habituales presentan un 15% más riesgo de padecer pérdida de audición que los no fumadores.

Ocio

Las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre también pueden ocasionar daños en la capacidad auditiva. De ellas, la música que atrona en los gimnasios llega a niveles de ruido entre 100 y 115 dB. En este sentido las clases de “spinning” son las que presentan más riesgo.


Hay que cuidar a los docentes

Este 5 de octubre se celebra el Día Mundial de los Docentes. El trabajo de los profesores (maestros, como se decía antes) resulta vital para construir el futuro de un país, es trascendental para el desarrollo de niños y jóvenes. Por eso nos apena que cuando hay que ‘recortar’ el sector educativo siempre salga mal parado.

Los docentes sufren especialmente la contaminación acústica de las aulas hasta el punto de que una cuarta parte de los profesores en España padecen trastornos vocales, especialmente aquellos que imparten clase a alumnos pequeños. Es una especie de bucle. Con un ruido de 65 dB , el profesor tiene que hablar más alto y llega entonces a los 70-75 decibelios. Este sobreesfuerzo provoca lesiones como la disfonía.

Desgraciadamente, los factores de riesgo confluyen en las aulas españolas: ruido de fondo, mala acústica del ambiente, distancia amplia al hablar, calidad deficiente del aire, malos hábitos posturales y carga vocal en tiempo e intensidad. El exceso de ruido afecta también a los alumnos. Sólo una campaña a nivel estatal para limitar las consecuencias de la contaminación acústica en los colegios podría solucionar el problema.


Cuidado, peligro: profesiones de riesgo

Una encuesta publicada en la revista Journal of Dental Hygiene revela los problemas auditivos a los que se enfrentan los higienistas dentales con al menos veinte años de experiencia. El estudio evaluó la relación entre las dificultades auditivas y la exposición a ruidos ocupacionales de herramientas dentales, como el raspador ultrasonido.

La investigación, realizada en Estados Unidos, confirma que la exposición al ruido de las herramientas contribuye a generar dificultades auditivas entre los dentistas. La incidencia entre los higienistas dentales con una media de edad de 56 años era del 40%.

Esta no es una la única profesión de riesgo. La pérdida de audición es el trastorno más común entre los antiguos trabajadores de las centrales nucleares de Estados Unidos, según explica el informe del programa anual de revisiones para antiguos empleados. Cerca del 60% de aquellos trabajadores evaluados en 2014 padecían pérdida de audición inducida por ruido. En el 75% de las instalaciones estudiadas, a más del 50% de aquellos que fueron examinados se les diagnosticó pérdida de audición.

Aunque no siempre resulta sencillo determinar si los problemas auditivos tienen que ver con el trabajo, desde esta pequeña ventana al mundo aconsejamos revisiones audiológicas periódicas a toda la población, independientemente de que se tenga una profesión de riesgo.


La música, oficio de riesgo: el caso de Luis Miguel

La música, desde el rock a la clásica, alimenta el espíritu. Hagamos la prueba de imaginarnos el mundo sin esa maravilla que relaja y anima, que enciende el tono y sosiega volcanes. Pero tiene a su vez un lado oscuro. Hay que saber disfrutar de ella, a un volumen adecuado para que no dañe nuestra salud.

Los peligros de sufrir alguna discapacidad auditiva se multiplican en el caso de los profesionales de la música. Rockeros o baladistas se enfrentan a conciertos donde los niveles de ruido sobrepasan con creces los 85 decibelios. De hecho, la Justicia española ha reconocido los problemas auditivos como enfermedad profesional para estos artistas. Ahora le toca el turno a Luis Miguel. Los problemas auditivos del cantante mexicano le han obligado a cancelar algunos compromisos.

En el entorno del artista se comenta que la enfermedad está haciendo mella en su día a día, pero está siendo tratado por un especialista. A principios de este año se le diagnosticó Tinnitus. Luis Miguel ha postergado conciertos y giras, e incluso ha llegado a retirarse en mitad de algunos recitales.

El cantante ha tenido que salir al paso de los innumerables comentarios y en un comunicado de prensa ha informado que los médicos le aconsejan que posponga sus compromisos.

El caso de Luis Miguel salta a la luz pocos meses después de que se conociera que el cantante de AC/DC, Brian Johnson, podría quedarse sordo. Este fue el motivo por el que el grupo australiano tuvo que modificar las fechas de sus giras y buscar un sustituto.

No son los únicos. Otros como Pete Townshend, Eric Clapton, Ozzy Osbourne, Grimes, Phil Collins o Chris Martin han sufrido pérdida auditiva por su sobreexposición al ruido.

Pero el ruido nos ataca a todos. Hay que ser conscientes de ello. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) explica que una tercera parte de la humanidad y un 75% de los habitantes de ciudades industrializadas tienen algún grado de pérdida auditiva provocada por exposición a sonidos de alta intensidad.


Los profesores se merecen un monumento

Este sábado 16 de abril hemos celebrado el Día Mundial de la Voz, jornada que aprovechan los especialistas para divulgar a la ciudadanía los hábitos saludables para cuidar la voz. Se empezó a realizar en 1999 a propuesta de la Federación de Sociedades de Otorrinolaringología.

La profesión que más se resiente de problemas de voz es la de docente. Precisamente los profesores también han sentido sobre sus espaldas el rigor de la crisis. Los recortes aplicados por las distintas administraciones han incidido en un sector vital para el progreso. Invertir en educación es invertir en el futuro de la sociedad.

El de profesor es uno de los oficios que más se debía respetar. Construyen con su conocimiento el camino que niños y jóvenes recorren. Para ello tienen que elevar constantemente la voz, para hacerse entender, para que la información llegue al alumno. Uno de cada cuatro profesores españoles padece trastornos vocales. CLAVE lleva tiempo alertando de la contaminación acústica en las aulas como un factor de riesgo para la salud de profesores y alumnos.

Las investigaciones revelan que el 30% de los profesores sufren alguna alteración al menos una vez al año. La ‘culpa’ de la estadística la tiene la herramienta. El profesor dispone de la voz para transmitir a los alumnos, para hablar con ellos, para que le presten la atención. En este caso resulta fundamental que el mensaje llegue con la mayor claridad posible. Peor lo tienen aquellos profesores que imparten clases a niños pequeños, porque el entorno es más ruidoso.

También se sabe que determinadas asignaturas, como idiomas, educación física o música requieren mayor sobreesfuerzo vocal. El exceso de ruido en las aulas afecta también a los alumnos. El ruido exterior procedente de la calle o la reverberación en la clase son algunos de los factores que influyen. Aparte de limitar las consecuencias de la contaminación acústica, conviene reconocer, en su justa medida, la labor desarrollada por el profesor, el ‘maestro’ de toda la vida.