Archivo de August, 2009

Las tonterías también son importantes

El momento en que una persona con deficiencia auditiva decide comenzar un periodo nuevo saliendo, al fin, del “nido familiar” puede que se convierta, a priori y de forma inevitable, en un nuevo mundo lleno de problemas: buscar una vivienda “al gusto de uno” es bien difícil para las personas oyentes, pero más todavía si nos esforzamos por encontrar la que más se adapta a nuestras necesidades.

Aventurarse en la ardua (aunque no inútil) tarea de la búsqueda de una vivienda no es más que una cuestión de tenacidad y aplomo. Y de proponérselo, por supuesto. Buscar una casa siempre es un problema, sea uno oyente o no, pero es verdad que las personas con deficiencia auditiva necesitan “tonterías”, que luego resultan no ser tan tontas, para su bienestar y confort en la más adelante podría ser su nueva vivienda.

Así, el suelo se convierte en un gran tema sobre debate: ¿en qué tipo de suelos retumba menos el ruido? ¿Cómo evitar esto? No es tan complicado como parece: el truco está en encontrar materiales que “absorban” de alguna forma el ruido sobrante en una habitación y no creen eco. Por ejemplo, las baldosas son menos aconsejables que la madera (parquet, tarima, etc.), y en caso de no poder evitarlas, siempre queda el recursos de cubrir el suelo con moqueta o alfombras, al gusto de cada cual.
 
Cubrir las paredes con cuadros, telas y estanterías de madera (no de piedra, metal o plástico) es también una buena solución para evitar la producción innecesaria de ecos en una habitación vacía. Las cortinas también ayudan.

Además, para que no chirríen en exceso los muebles, es aconsejable comprar tapones de tela adhesiva para las patas de sillas, mesas, sillones y evitar el molesto sonido de fondo que generan con cualquier movimiento.

Si tú eres, sin embargo, uno de esos valientes que se embarcan en este duro momento de crisis en la compra de una vivienda, te diría que escatimar nunca es bueno: si puedes adaptar tu casa con la tecnología necesaria para mantener tu cordura y no perseguir todos los aparatos eléctricos porque no reconoces si llaman al timbre, al teléfono, si es el horno o el microondas. Es importante mantener la salud mental, pero las adaptaciones para las viviendas de personas sordas resultan imprescindibles: señalizaciones luminosas o por vibración de timbres, teléfonos y electrodomésticos; videoportero, etc.

Aunque todo Aunque todo esto resulta de elevado coste económico, no hay necesidad de privarse: en muchas comunidades autónomas existen bolsas de ayudas a la adaptación de viviendas para personas con discapacidad y, por si el “apagón analógico” te pilla cerca, el Gobierno ha puesto en marcha un plan de ayudas a colectivos en riesgo de exclusión social para la adquisición de descodificadores de Televisión Digital Terrestre para personas con discapacidad superior al 33 por ciento o con un elevado grado de dependencia. (Más información en http://www.televisiondigital.es/Herramientas/Portada/Secundario/Ayudas+colectivos+en+riesgo+de+exclusi%C3%B3n.htm”>más)

Aunque abrume, la búsqueda de un nuevo hogar no debe desesperar al interesado: la sensación de disfrutar de una película subtitulada en TDT, tirado cómodamente en el sofá de una casa donde no haya ruidos, ni ecos; con la tranquilidad de que si finalmente viene el repartidor de pizzas, una bombilla parpadeará para avisarte… es indescriptible. Y merece la pena.