Archivo de January, 2016

De osteoporosis y pérdida de audición

Un estudio revela que las personas que padecen osteoporosis tienen el doble de posibilidades de desarrollar una repentina pérdida de audición, frente a las personas que no sufren esta enfermedad ósea.

La investigación, publicada en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, analizó 10.660 historiales de ciudadanos taiwaneses diagnosticados con osteoporosis entre 1999 y 2008. También se estudiaron los informes médicos de 31.980 personas sin esta dolencia. Los investigadores descubrieron que los aquejados de osteoporosis tenían 1,76 veces más probabilidades de sufrir una pérdida de audición súbita.

La osteoporosis afecta a los huesos, que progresivamente se debilitan hasta hacerse más propensos a la fractura. La pérdida de audición súbita suele ocurrir en un solo oído y aparece de manera repentina o evoluciona durante unos días.

Los expertos no han hallado cuál es el mecanismo biológico que relaciona osteoporosis y la pérdida de audición súbita.


Turismo para todos

Madrid está celebrando la Feria Internacional de Turismo (FITUR), ocasión que CLAVE aprovecha para seguir apostando por la accesibilidad acústica en los hoteles de España. El foco hay que situarlo en el concepto de accesibilidad. Muchos establecimientos han adaptado sus instalaciones para personas de movilidad reducida o discapacidad audiovisual, pero olvidan la discapacidad auditiva.

No es una cuestión de mala fe de los hoteles. Tiene que ver más con una “cierta invisibilidad” de la discapacidad auditiva. Por eso no hay que cejar en el empeño de publicitar que una pequeña inversión puede aumentar la rentabilidad de los establecimientos.

Entre las posibilidades figuran algunas medidas de decoración como el uso de alfombras, cortinas o mobiliario que reduzcan la reverberación. Contar con algunos despertadores vibrátiles o bucle magnético en recepción y salas de reuniones facilitan la vida a las personas con discapacidad auditiva.


El ruido afecta a las embarazadas y a sus bebés

Una nueva investigación confirma que la exposición al ruido durante el embarazo puede dañar la audición del niño. El estudio, realizado por el Instituto de Medicina Ambiental (IMM) en el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), ha sido publicado en la revista Environmental Health Perspectives, y ha contado con la experiencia de más de 1,4 millones de niños nacidos en Suecia entre 1986 y 2008.

Los datos recogidos muestran un aumento del riesgo si la madre trabaja en entornos laborales ruidosos. Las recomendaciones de los responsables del Gobierno sueco se centran en que las mujeres embarazadas deben evitar los niveles de ruido superiores a 80 dB.

El estudio recomienda de manera ferviente que las mujeres embarazadas usen protectores de oídos en el trabajo y otros ambientes ruidosos.


Las ventajas de llevar audífonos

Era algo que ya se sabía, pero un reciente estudio confirma que usar audífonos disminuye el deterioro cognitivo. Cada vez es mayor el número de personas con discapacidad auditiva que utilizan audífonos, como señalan los estudios Eurotrak realizados en Alemania, Reino Unido, Francia y Suiza.

La investigación recalca que los audífonos frenan la aceleración del declive cognitivo en la tercera edad. Además, la mayoría de sus usuarios tienen una mejor calidad de vida. La encuesta del estudio señala que entre un 80 y un 93% así lo confirma. Entre las ventajas se señala que mejora la comunicación, facilita la participación en actividades de grupo, mejora sus relaciones familiares y aporta sensación de seguridad en el entorno laboral y el personal.


El ruido del tráfico aumenta la depresión

Las personas que se enfrentan a un ruido de tráfico constante tienen mayor peligro de sufrir una depresión, según una reciente investigación. El riesgo es un 25% mayor para las personas que habitan en zonas con mucho tráfico, aunque incide especialmente en aquellas con pocos ingresos, sin trabajo, sin estudios terminados, fumadores e insomnes.

Son las conclusiones del Centro de Epidemiología del Hospital Universitario de Essen (Alemania). Argumenta el estudio que el ruido persistente contribuye a la depresión, no se puede decir que la provoque. Recomienda además luchar contra el ruido con tapones para los oídos.

Ester Orban dirigió un equipo que recopiló datos de más de 3.000 personas, con edades entre 45 a 75. Los participantes del estudio fueron seguidos durante un promedio de cinco años. Sobre este asunto, Simon Rego, del Albert Einstein College de Medicina de Nueva York, sugiere que los ayuntamientos deben trabajar en la mejora de la planificación urbana para limitar el ruido del tráfico.