Archivo de November, 2016

Muchos seremos sordos

El 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, buen momento para reflexionar sobre una realidad que puede afectarnos a todos. El implacable paso del tiempo deja su marca. Y una de ellas es la pérdida de audición en las personas mayores, motivo que afecta especialmente a su vida social.

Según distintos estudios, la pérdida auditiva afecta a una de cada tres personas mayores de 60 años y a más de la mitad de los mayores de 85. Otra investigación, Situación funcional de los mayores con deficiencia auditiva, señala que un 43,6% de las personas mayores de 65 años presenta una pérdida auditiva significativa, de las casi el 90% necesitaría audífonos pero no los usa.

Aunque es la tercera afección en importancia después de la artrosis y la hipertensión arterial, la mitad de los españoles no ha pasado por una revisión audiológica. Resulta muy importante la utilización de audífonos en las personas mayores con problemas de audición para evitar el aislamiento social. La pérdida auditiva asociada a la edad, si no es tratada con las prótesis necesarias, acelera el deterioro cognitivo.

No es fácil adaptarse al audífono. Conviene acostumbrarse a la nueva forma de oír. La Fundación Oír es Clave recomienda acudir a profesionales que garanticen la selección y programación de audífonos y asesoren sobre el proceso de adaptación. La entidad pone a disposición de aquellos que estén pensando en usar audífonos la guía La decisión de los audífonos: respuestas a sus múltiples preguntas.


Castellón, en apoyo de la integración del sordo

El Ayuntamiento de Castellón ha aprobado en el pleno del mes de noviembre una declaración, iniciativa del Grupo Municipal Socialista, en la que se apoya el manifiesto de la Federación de Asociaciones por la Integración del Sordo en la Comunidad Valenciana HELIX.

El Consistorio se suma así al manifiesto, que defiende la necesidad de poner al alcance de niños y jóvenes con discapacidad auditiva todos los recursos que ofrecen la medicina, tecnología y la educación. Gracias a esas herramientas, estas personas pueden ser ciudadanos en igualdad de condiciones, con una vida normalizada, autónoma e independiente y con una participación activa en la sociedad.

Los avances han permitido que en la actualidad las personas sordas puedan acceder al entorno sonoro desde tempranas edades, de una manera más natural que en las anteriores generaciones. Recuerda el texto aprobado que las medidas de actuación son diagnóstico precoz y atención logopédica temprana especializada, formación del profesorado y dotación de recursos y accesibilidad a la información y a la comunicación.

La declaración concluye afirmando que “todas estas medidas son elementos indispensables que tienen que estar incorporados e integrados en una sociedad del bienestar madura en la que las personas sordas quieren y tienen que participar con pleno derecho”. Bien por la iniciativa. Sólo esperamos que no quede en papel mojado.


Un modelo 3D para el oído humano

Luis Ángel Vallejo, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del hospital universitario Río Hortega de Valladolid, ha desarrollado un modelo dinámico en 3D para el oído medio humano. Su propósito consiste en que la cirugía centre la atención en reconstruir la función muscular.

Vallejo está especializado en otología, el estudio de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del oído y hace compatible su labor como médico con la docencia y la investigación. En colaboración con la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad de Valladolid, ha diseñado un novedoso modelo en 3D. Gracias a él, se puede examinar el oído medio sin necesidad de experimentar. La principal aplicación sería elaborar prótesis que suplantarían a los huesecillos.

Ha desarrollado también un tubo de ventilación transtimpánico que, en su opinión, posibilita que los pacientes con la trompa de Eustaquio llena de moco puedan llevar una vida normal. Es un elemento de silicona compuesto por pequeñas patas flexibles que se colocan a modo de arpón para impedir que se salga y permanezca en el tímpano el tiempo necesario.


El ruido lleva a la cárcel

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al propietario de un pub a tres años y medio de cárcel por los ruidos provocados por el local de su propiedad en la localidad madrileña de Brunete.

Una familia vio alterada su tranquila vida en enero de 2011 cuando comenzaron las obras debajo de su vivienda. Todo era legal. Pero el pub en cuestión se estrenó con unos ruidos atronadores. De concierto de rock lo definió uno de los peritos que acudió al juicio.

Los afectados lo intentaron por las buenas, hablando con el dueño. De nada sirvió. Presentaron una queja después en el Ayuntamiento explicando que los ruidos procedían del equipo de música, del billar y del aire acondicionado. La falta de atención del consistorio motivó que tuvieran que presentar más de treinta denuncias para que los técnicos abrieran finalmente expediente administrativo y ordenaran una inspección del establecimiento.

El perito municipal analizó el equipo de música y descubrió que el limitador de la potencia del sonido estaba desactivado adrede. La medición reveló que el ruido superaba los 100 decibelios. El informe valió para la interposición de una demanda: todos los miembros de la familia argumentaron que padecían trastornos del sueño, ansiedad y depresión.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Móstoles condenó a F. J. a cuatro años y tres meses de prisión por un delito contra el medio ambiente y otros tres de lesiones por los daños causados a los denunciantes. La sentencia, recurrida por ambas partes, motivó el pronunciamiento de la Audiencia Provincial de Madrid, que dejó la condena en tres años y medio.

La sentencia establece que el ruido es “una de las fuentes o medios que pueden perjudicar gravemente el equilibrio de los sistemas naturales y consiguientemente la salud de las personas”.

La legislación española sobre contaminación acústica marca los límites permitidos de ruido, aunque queda a las comunidades autónomas y ayuntamientos lo relativo a lo que se denomina ruido doméstico (comportamiento de los vecinos, mascotas, electrodomésticos) y otros asuntos como las obras, la recogida de basuras o el exterior de las zonas de ocio. El delito por exceso de ruido está castigado en el Código Penal con pena de prisión hasta 2 años.

Esperamos y deseamos que la sociedad vaya teniendo conciencia sobre los problemas de salud que provoca el ruido (pérdida auditiva, estrés, trastorno del sueño, ansiedad, pérdida de memoria, dolencias cardiovasculares;…) y que las personas que la integramos no generemos ruidos nocivos pues de esa forma no sería necesario acudir a los tribunales.


Tecnología para oír mejor

Los avances tecnológicos para limitar la discapacidad auditiva son recibidos con expectación. La Universidad de Salamanca (USAL) y la multinacional austríaca MED-EL acaban de crear una patente con un procedimiento que mejora el rendimiento de los implantes cocleares en los ambientes ruidosos.

La calidad auditiva podrá mejorarse en un promedio de entre 2 y 3 decibelios, aunque tiene capacidad para llegar a los 6. Al frente de la investigación está Enrique López Poveda, que ha participado en talleres impartidos en “Clave. Atención a la deficiencia auditiva”. López Poveda es doctor en Biofísica de la Audición y dirige el Laboratorio de Audición Computacional y Psicoacústica del Instituto de Neurociencias de Castilla y León.

Diez pacientes han experimentado con el nuevo implante: cuatro angloparlantes, un germanoparlante y cinco hispanoparlantes. El objetivo era demostrar que el beneficio es para múltiples idiomas. Según el director de la investigación, 350.000 personas usan implantes cocleares en el mundo, aunque podrían utilizarlos 25 millones de personas.

Los trabajos en los próximos tres años van a ir dirigidos a usar la misma tecnología en usuarios de audífonos. En ese caso los beneficiarios podrían ser 300 millones de personas en todo el planeta, según explicó López Poveda. Noticias así es de las que nos gusta hacernos eco.


Si corres es mejor

Una reciente investigación de la Universidad de Florida (Estados Unidos) pone de manifiesto que el ejercicio físico contribuye a la prevención de la pérdida auditiva relacionada con la edad. A falta de experimentación con seres humanos, el laboratorio probó con ratones. El estudio fue publicado en el Journal of Neuroscience.

Según los investigadores, los ratones sedentarios perdieron células ciliadas y músculos estriados del oído a mayor velocidad que los que fueron sometidos a ejercicio. El análisis evidenció que la actividad física previene contra la pérdida auditiva.

Otros estudios señalaron las bondades del deporte y el efecto negativo del sobrepeso y la obesidad. Una investigación realizada en Turquía a mujeres de entre 18 y 40 años confirmó el aumento del riesgo de sufrir pérdida de audición cuando existe un nivel bajo de actividad física.

Las pruebas, ejecutadas por investigadores del departamento de endocrinología y metabolismo de la Facultad de Medicina de la Universidad Yuzuncu Yil, constató que la pérdida de audición como resultado de la obesidad puede prevenirse.

Son evidencias que ya se conocían. Un estudio publicado en la revista American Journal of Medicine en 2013 recogió el seguimiento a 68.000 mujeres durante veinte años con pruebas de audición, medida del índice de masa corporal y el perímetro abdominal.

Los resultados mostraron la relación entre los niveles de baja actividad física, obesidad y pérdida de audición. Aquellas mujeres con una masa corporal inferior que se mantenían activas tenían 17% menos probabilidades de padecer pérdida de audición en los años de la vejez. Por el contrario, las que tenían un perímetro abdominal superior a 80 cm presentaban un 11% más probabilidades de sufrir una pérdida auditiva. Y las que superaban los 88 cm de cintura llegaban al 27% más de tener una discapacidad auditiva.

Moraleja: si no corres es peor.


El ciclismo, otra actividad de riesgo

El ruido del viento puede provocar riesgo de pérdida auditiva a los ciclistas, según la investigación del hospital Henry Ford en Detroit (Estados Unidos). Es una posibilidad que sólo afecta a la exposición prolongada y a aquellos que desarrollan grandes velocidades.

Un grupo de ciclistas utilizó para el estudio micrófonos en las orejas para medir el ruido del viento a distintas velocidades: a 24 kilómetros por hora era de 85 decibelios (dB) y a 97 kilómetros por hora de 120 decibelios

La investigadora Anna Wertz, directora de la investigación, advierte que a partir de los 85 decibelios el ruido puede causar pérdida auditiva. Los Institutos Nacionales de la Salud de aquel país cifran el ruido del tráfico pesado en 85 decibelios; la sirena de una ambulancia puede alcanzar los 120 dB.

“La exposición a corto plazo a los ruidos altos probablemente no tengan un efecto duradero en la audición, pero la exposición prolongada o repetida puede conducir a un daño permanente”, comentó Wertz en un comunicado de prensa. Para evitar los daños hay que usar protectores como tapones.

No es el ciclismo la única actividad de ocio con riesgo para la audición. La caza también tiene sus riesgos. Según la Organización Mundial de la Salud, durante su práctica se pueden superar los 150 dB. La llamada “sordera del cazador” es un daño crónico en el oído interno tras la exposición a sonidos traumáticos.


Revisiones contra la diabetes

Este 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes. Es una enfermedad que afecta a 415 millones de adultos y con una previsión en alza para 2040: 642 millones. Las complicaciones asociadas pueden dañar el riñón, el corazón o la vista. Pero también provoca una disminución progresiva de la audición.

Una investigación publicada en la revista Annals of Internal Medicine, que analizó a 5.000 pacientes desde 1999 a 2004, determinó que los diabéticos son dos veces más propensos a sufrir pérdidas de la audición. Esta hipoacusia va acompañada en ocasiones de acúfenos (mareos, ruidos y zumbidos en el oído). La hipoacusia de los diabéticos tiende a ser progresiva y bilateral.

No basta entonces con el control de las cifras de glicemia y hemoglobina glicosada A1c. El enfermo tiene que prevenir además las complicaciones auditivas y por eso debe acudir a revisiones audiológicas periódicas.


¿Te da vergüenza llevar audífonos?

Entra dentro de lo natural el deseo de algunos usuarios de audífonos de ocultarlo. La evidencia de la discapacidad auditiva puede provocar un cierto sentimiento de vergüenza. Y mucho de esto tiene que ver con los prejuicios sociales, con las ideas preconcebidas.

Según el estudio Coping with emergent hearing loss, de Susanne Bisgaard, “muchas personas creen que los audífonos les hacen parecer mayores, menos atractivos, menos inteligentes e inferiores a ojos de los demás”. Afortunadamente impera el sentido común: los audífonos son un medio técnico que ayuda a oír.

Pero estamos en el buen camino. Los últimos estudios realizados en Europa señalan que cada vez menos personas con pérdida de audición se sienten avergonzadas por utilizar audífonos. Las encuestas EuroTrak llevadas a cabo en 2009, 2012 y 2015 muestran una reducción sostenida del porcentaje de personas con problemas auditivos que afirman avergonzarse por usar audífonos.

Estas encuestas se realizaron en colaboración con el instituto de análisis suizo Anovum por la Asociación europea de fabricantes de instrumental para la audición (EHIMA), en Alemania, Reino Unido y Francia.

La encuesta de 2009 indicaba que un 56% de personas con discapacidad auditiva tenían vergüenza por utilizar audífonos. En 2012, el 52% se sentían avergonzados. Y en 2015, la cifra se había reducido a un 42%. En la encuesta en Alemania tan solo el 34% reportaba que sentía vergüenza por usar audífonos.


Stop al ruido

Este 31 de octubre hemos celebrado el Día Mundial de las Ciudades, instaurado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013. Entre las grandes preocupaciones que afectan a los ciudadanos se encuentra sin duda el ruido, una de las lacras de nuestra sociedad.

España es la segunda nación más ruidosa del planeta. Sólo nos gana Japón. Y esta plaga resulta especialmente letal en las grandes capitales. Madrid se lleva la palma. Los arquitectos han hecho llegar a la alcaldesa Manuela Carmena setenta cartas con las quejas del sector. La basura, la operación Chamartín y el ruido copan los asuntos tratados. En su misiva, Israel Alba dibujó una viñeta en la que se lee la crítica de un madrileño: “Es imposible que vaya bien un país que tiene unas 3.000 clases de ruido”. Reflexión a la que añade otra sentencia: “El ruido urbano nos afecta a todos, afecta inevitablemente al urbanismo, a la arquitectura y a nuestra calidad de vida”.

Ya se sabe que la exposición al ruido tiene efectos nocivos: pérdida auditiva, estrés, trastorno del sueño, ansiedad, pérdida de memoria, dolencias cardiovasculares, alteraciones del sistema respiratorio y del endocrino y dificultades en el aprendizaje de los niños.

El ruido del tráfico ocasiona graves trastornos, hasta el punto de que aquellas personas que conviven con él tienen mayor peligro de sufrir una depresión. También se relaciona el ruido con los nacimientos de bebés con bajo peso.

Desde esta pequeña ventana insistimos una y otra vez a los ayuntamientos: deben establecer medidas para reducir el ruido, para que la tranquilidad reine en nuestras calles. Es la mejor manera de celebrar un Día Mundial.